miércoles, 12 de diciembre de 2012

Sigo...

...con mis tropezones.

Visto lo visto, y leído lo leído, creo que mi carrera de obstáculos entra dentro de la normalidad, deseo llegar a meta pronto y no alargar más esta espera, esta angustiosa espera...pero como dice una amiga que corre en el mismo equipo: "Se sabe cuando empieza la carrera pero no cuándo acaba".

A pesar de mi edad, 38 cuando empecé (39 ahora) la doctora me propuso empezar por IAD ya que la ecografía folicular tenía muy buena pinta y así lo hicimos.

Mi primer negativo fue malo, pero sabía que esa opción era la más probable, así que después del disgusto me volví a ilusionar en el ciclo que estaba a punto de llegar, para mi sorpresa y decepción no pudo ser, un quiste residual lo impidió...un mes en el banquillo.

Mi segundo negativo fue mucho peor, es inevitable ilusionarse a pesar de saber que puedes pegarte el batacazo después. En el anterior tratamiento noté los efectos de las hormonas en mi cuerpo, pero en éste fue mucho peor, pasé toda la betaespera con dolores abdominales, lumbares y de pechos, me sentía como un globo muchos días después del negativo. Estaba muy triste y mi cuerpo pedía a gritos un descanso.

El parón tenía un objetivo claro, coger fuerzas para pasar a FIV, antes nunca hubiera pensado que un par de negativos me llevaran a tomar la decisión...dos meses en el banquillo.

Siquiente paso: FIV...

 

No hay comentarios:

Publicar un comentario