sábado, 9 de abril de 2016

Los 18 meses...

...de la Rubia.

Os tengo abandonaditas, lo sé...pero no me dan las horas del día para más, madrugo mucho y aún así no me voy a dormir temprano, cuando la fiera duerme tengo que ponerme las pilas para preparar el día después y "enderezar los desastres" del que está a punto de finalizar.

Los 18 meses de la Rubia bien se merecen una entrada de actualización, es un tostón (os aviso) pero como mínimo que me sirva a mí para hacer un parón, pensar y resumir los avances que ha hecho y que (como a toda madre) me tienen alucinada, es mi diario para recordar lo máximo posible de sus primeros meses.

Sigue siendo un terremoto, no para, sus despertares son el preludio de lo que viene después ya que nada más abrir los ojos empieza su lucha por bajar de la cama. Los fines de semana me despierta y por mucho que intente mantenerla aunque sea 5 minutos en modo oso perezoso mimosón dice que nanai y me pasa por encima clavándome rodillas o lo que sea necesario, cuando ha tocado tierra firme coge mis zapatillas y me las da diciendo pa-pa (palabra con megamúltiples usos en su vocabulario: pájaro, zapatos/zapatillas, pan, pato, paloma, plátano, pera, patata, pelota, pájaro...y algunos más que ahora no recuerdo) a lo que debo ponérmelas para ir detrás de ella o mata a la gata a abrazos de buenos días. A mí su relación con Cloe no me sorprende pero al resto del mundo parece que sí, la gata la respeta y le permite cosas que a nadie excepto a mí le aguanta, mi problema radica en vigilar a la peque para que no se pase de fuerza bruta, que de esa tiene un montón. Le encanta acariciarla y darle besos, poner su carita junto a su lomo y permanece así un rato, se ríe mucho cuando la gata ni se inmuta y la deja recrearse. También le gusta mucho perseguirla dedo en alto diciendo NOOOOO cuando cree que Cloe hace algo mal, vamos, me imita a mí cuando se lo digo a ella (espero que la gata le haga más caso a ella de lo que la Rubia me hace a mí).

A la Rubia lo de andar le sabe a poco desde hace meses, ella prefiere correr a pesar de no dominar del todo la técnica, pero ya mismo más me vale que me entrene porque promete una buena velocidad y resistencia. Desde los 16 meses baja escalones sola, sólo cuando hay uno (tipo los bordillos de las aceras sin ayuda), la vigilo y lo hace conscientemente, al llegar se para, baja un pie y llega al suelo con una especie de salto al levantar el de apoyo...no sé...igual es normal pero me parece a mí que la coordinación que tiene es muy buena para su edad, de hecho la veo andar y moverse al lado de niños que tienen los mismos meses que ella y sus movimientos no se parecen en nada, la Rubia se desenvuelve con una agilidad asombrosa.

Es una trepadora insaciable, se sube a todo lo que puede (sofá, cama, sillas, bancos) y a lo que no puede se busca el escalón perfecto para hacerlo: los cubos de los encajables son sus preferidos para ayudarse junto con su sillita pequeña, pero hasta el hueco de la lavadora usa para intentar subirse al mármol de la cocina y coger algo que haya por allí encima, tengo que tener cuidado y no dejar nada cerca del borde o lo trinca. Otra de sus pasiones es meter los pies en todos los agujeros que puede, en casa los mete hasta en el orinal o si no se mete dentro de un baúl de juguetes toda entera, o en el hueco que queda debajo del asiento de su "triciclo"

Con los dientes también va bastante adelantada, empezó a los 7 meses, que era lo normal, pero desde entonces no ha parado y con 15 meses ya estaba echando los colmillos, así que de leche solo le faltan los segundos molares.

Este primer invierno de guardería creo que no ha sido dramático, ha pasado una otitis, una bronquitis y una gastroenteritis, pero excepto el mes de diciembre que fue muy malo (otitis y bronquitis una detrás de la otra) el resto de meses los ha hecho prácticamente completos, eso sí, con tos y mocos sin parar.

Sigue durmiendo bien, necesita que le ayude a dormirse (ya sea teta o cochecito, en la guardería no, allí lo hace sola...jajajjaa...qué morro tiene!!!) pero suele dormirse pronto y por las noches hace 11 horas seguidas con 1-2 despertares para teta pero que colechando se convierten en un "me la saco y nos dormimos"). La siesta los fines de semana en casa suele ser de 3 horitas más...así tiene la mecha que tiene la niña!!!!

Pues sí, seguimos con la teta (y que nos dure), no tengo prisa por quitársela, nos gusta y seguiremos mientras así sea pero está claro que a estas alturas la mayoría de personas se sorprende al saberlo...pero a mí no me preocupa ni lo que piensen ni sus comentarios, al contrario, me motiva más!  ;) La Rubia cuando quiere mamar no se anda con chiquitas, si estoy haciendo cualquier cosa me señala el sofá donde debo sentarme y me grita TETA! Además mama en movimiento, es un nervio y no para ni cuando la tengo enganchada, un día de estos se lleva mi teta en su boca.

Mi niña come bien y además prácticamente sola, no quiere ayudas, aunque tengo que estar a su lado para que no tire el plato al suelo o le de su comida a la gata. Lo que más me cuesta es darle sopas o cremas, no quiere ayuda y eso sí que no le dejo hacerlo sola porque se baña (o se lo dejo hacer un día sin prisas para que no me ponga de los pelos), de ahí que intento hacerle la verdura casi siempre a la plancha a trozos grandes, en empanadillas, en tortilla, en quiche o cualquier forma que ella pueda coger con la mano o intentar pinchar con el tenedor, algunas veces con más éxito que en otras...jajajjaa...come minibocadillos de pan o iogures sin ayuda. La fruta también la come a trozos y ahora sin problemas, pero me ha costado introducirle frutas que no fuesen pera, plátano o manzana, parece que desde hace un par de meses que come en la guardería esa fase también la hemos superado, e incluso bebe zumo que antes sólo quería agua o leche. Por suerte las pieles de la fruta no le molestan y no tengo que ir pelando uvas, mandarinas y demás.

Va conociendo cada vez más dibujitos, reconoce a Micky Mouse y sus colegas, a Elsa y Ana, a la patrulla canina...pero por su nombre sólo llama a Peppa y a Bob, aunque después no tiene mucho interés por estar aunque sea 5 minutos sentada mirándolos (que no quiero que se enganche a la TV, pero a veces un respiro para preparar la cena sin tener que estar haciendo "placajes" en la cocina no me iría nada mal). He descubierto que lo único que la deja embobada frente al televisor son unas canciones de la granja que le pongo desde YouTube (qué gran invento el Smart TV!!!) Flipa con los patitos, la vaca Lola, el gallo que se enamoró de la pata, la gallina Turuleca y demás...si la siento en la trona ni se mueve, si la dejo en el suelo me pide brazos y que baile...a veces lo hace ella sola pero debe parecerle más divertidos los meneos que le mete mamá. Con los libros le pasa más de lo mismo, los que más le interesan son los que hay animalitos...las personas de momento no le interesan...jajajaja

Hace un par de meses pusimos un coche-orinal en el baño, ella lo usaba principalmente de escalón (lo sigue haciendo) pero parece que ha entendido para qué sirve sin que le haya hablado mucho de él, pero hace un mes que cuando voy al baño me sigue, se sienta en el orinal delante mío (vestida lógicanente) y empieza a decir caca, se levanta y mira, se vuelve a sentar imitándome...no voy a forzar la situación, pero tampoco voy a desaprovechar la oportunidad de que si este verano la veo por la labor dejar escapar la oportunidad de quitar el pañal antes de que vuelva el frío. En la guardería me han dicho que a veces avisa la caca, el pañal de noche lo deja prácticamente seco, así que igual está preparada para agosto o septiembre, ojalá!

A la Rubia le gusta el chupete pero no la considero adicta, si lo ve por casa lo coge y a los 2 minutos me lo encuentro tirado por los suelos, así que he decidido guardarlo y sólo dárselo para dormir o cuando ella realmente lo pide (básicamente cuando por algún motivo, o sin él, se pone a llorar), pero como me imaginaba hay días enteros que sólo lo usa para dormir y cuando se queda dormida lo suelta rápido.

Nuestra casa parece Alcatraz, creo que no me queda nada por precintar, hasta la nevera y el bidet tengo con pestillo de seguridad, Ikea acabó existencias gracias a mí. Le he dejado el verdulero para que saque y meta todas las patatas, naranjas, cebollas y otros utensilios no peligrosos a su gusto, pero lo demás sólo cuando me olvido cerrar el pestillo...jajajja...anda que no se da cuenta rápido la joía!

Hace muchas monerías: gesticula canciones infantiles, le encantan las llaves y cuando tiene unas en las manos intenta meterlas en cualquier cerradura que encuentra (los coches de la calle van a tener las cerraduras forzadas como siga así...), sigue una ritual a la hora de irse a dormir que le he enseñado, donde incluye despedirse de la Cloe, cerrar la puerta, besito y abracito a mamá, apagar la luz y darme el chupe para cogerse a la teta.

Cada día dice más cositas, sus palabras más habituales son: mamá, iaia, le (Cloe), hola, abua (agua) men (ven), abe (abre), lala (Álex), Ana, Ava (amiguitos de la guarde), ma (más), teta, caca, pipi, pepe (chupete) guapa, suso (sucio), nene/nena,  te (ten), yatá (ya está), ntá (no está), maaaaa (malo/mala, se lo dice a la Cloe cuando hace algo que a ella no le parece bien o cuando se da un golpe con algo)... También hace muchos sonidos de animales: muuuuu, gua-gua, cua-cua, co-co, meu, etc...y para el caballo no habla, se mueve como si estuviese subida en uno.

Ya sufrimos la primera rabieta, con 17 meses y 1 día me la lió parda...menos mal que estábamos en casa y por lo menos me pude centrar en qué hacer o no hacer sin pensar en que nos estaba mirando toda la calle. Estuvo como media hora llorando y revolcándose por el suelo dando golpes con las manos porque le dije que con un tenedor (abre el cajón de los cubiertos y los saca todos) no podía estar corriendo por casa y se lo quité (le dejé una cucharita)...por DIOR!!! Intenté hablarle con calma y explicarle pero gritaba más y me apartaba, era peor. La dejaba un rato mientras recogía cosas no muy lejos y lloraba mirándome e implorando atención, me acercaba a darle un abracito y me rechazaba y lloraba y gritaba más, así estuvimos un rato hasta que al final se vino a llorar a mis brazos, estuvo un buen rato hasta que se calmó un poco y pidió su tetita, fue lo que hizo que finalmente se soltara de ella riendo como si nada hubiese pasado. Creo que la primera experiencia al respecto la superé con buena nota  ;)